Érase una vez unas niñas que estaban paseando y se encontraron una casita enana.
En esa casita solo cabía una lámpara. Abrieron la puerta y cogieron la lámpara que era muy bonita.
Las niñas se la llevaron a su cuarto. La encendieron y tenía luces de colores.
Una de ella deseó tener un perrito y de repente la lámpara se volvió loca y apareció un perrito.
La niña se puso muy contenta.
La otra niña dijo:
-¡Deseo tener un conejito!
Otra vez se puso loca la lámpara pero…
Continuará…